El proyecto eléctrico dirigido a países emergentes prioriza el bajo coste, con baterías laterales extraíbles y mecánica simplificada
A diferencia de la carrera global por vehículos eléctricos sofisticados y de alto valor añadido, Honda está preparando una ofensiva dirigida al segmento más bajo del mercado. Imágenes de una nueva patente presentada por el fabricante japonés revelan el desarrollo de una motocicleta eléctrica con una propuesta utilitaria, hecha a medida para mercados donde el precio final es el factor decisivo para la compra — como Brasil, India y países del continente africano.
Para ofrecer un coste competitivo en comparación con las motos de combustión de nivel de entrada, la ingeniería de Honda eliminó excesos: el modelo utiliza un chasis tubular de acero, freno de tambor delantero con transmisión mecánica por cable y amortiguadores traseros convencionales. Se sugiere que el objetivo es crear una motocicleta robusta con un mantenimiento simplificado.
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La gran innovación del proyecto radica en la solución encontrada para el almacenamiento de energía. Esto se debe a que la propulsión eléctrica compacta funciona mediante dos baterías extraíbles, fijadas a los laterales del vehículo y protegidas por rejillas metálicas articuladas. Esta configuración permite al usuario retirar las baterías para recargarlas en los enchufes domésticos, evitando la precariedad de la infraestructura pública de carga en países en desarrollo.






Para reducir aún más la complejidad, Honda prescindió del cargador interno. Así, las baterías se conectan directamente al controlador mediante cables flexibles externos, eliminando componentes costosos. Curiosamente, la marca ha decidido no utilizar su estándar global de cambio de baterías (el Mobile Power Pack e:), lo que indica que este modelo seguirá su propia línea de componentes para garantizar el precio más bajo posible.
Visualmente, la motocicleta eléctrica hereda la ergonomía y las proporciones de la Honda Shine 100, el modelo de combustión más vendido en las regiones emergentes. Aunque el fabricante mantiene la confidencialidad sobre datos técnicos como autonomía o poder, el nivel de detalle de los planos industriales sugiere que el proyecto se encuentra en una fase avanzada.