La crisis logística devastada por la guerra en Irán obliga a las marcas de lujo a adoptar un transporte aéreo drástico para servir a los multimillonarios del Golfo Pérsico
Fabricantes de automóviles de alta gama, como Ferrari, han empezado a utilizar el transporte aéreo para realizar entregas en Oriente Medio en medio del bloqueo naval derivado del conflicto en Irán. El cierre del Estrecho de Ormuz hizo inviable la ruta de los barcos de carga, obligando a las marcas a adoptar una logística excepcional para no comprometer las operaciones en uno de sus mercados más rentables.
Sin embargo, la transición del transporte marítimo al aéreo elevó severamente los costes operativos. El coste del transporte de mercancías para el viaje entre Europa y el Golfo Pérsico se disparó hasta cinco veces el nivel original, alcanzando una media de 2,96 dólares estadounidenses (unos R$ 15,10) por kilogramo transportado.
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Las reacciones de los fabricantes varían según la exposición al mercado. Mientras Ferrari ha suspendido las entregas por mar y prioriza el flujo de aire, Bentley ha optado por no utilizar aviones, limitándose a cumplir pedidos con inventario local. Volkswagen Group ha emitido una advertencia de que la prolongación de las tensiones probablemente perjudicará el volumen de ventas en divisiones premium como Lamborghini y Porsche.
El esfuerzo logístico se justifica por los altos márgenes de beneficio en la región. Aunque Estados Unidos y China lideran en volumen absoluto, los clientes del Golfo Pérsico son los que más invierten en personalizaciones exclusivas, artículos que representan hasta el 20% de los ingresos totales de Ferrari.
A pesar del mantenimiento de los pedidos antiguos, el escenario para las nuevas ventas es de estancamiento. Un fabricante europeo ya ha congelado la apertura de concesionarios en Arabia Saudí, mientras que los concesionarios de Abu Dabi registran una disminución en las visitas. Si la crisis persiste, la tendencia es que las marcas trasladen el stock destinado a los árabes a Japón, aunque los directivos admiten que el retorno financiero será menor debido a la menor demanda de opciones de lujo en el mercado japonés.