La encuesta apunta a 573 ocurrencias en el Gran São Paulo en 2025; Las colisiones dejaron casi 500.000 clientes sin electricidad y la reparación tarda unas ocho horas
En medio de la crisis del suministro eléctrico que afecta al Gran São Paulo, Enel presentó un nuevo componente para explicar los cortes de luz recurrentes: el aumento de colisiones de vehículos contra postes en la red de distribución. Según Folha de S. Paulo, una encuesta del concesionario revela que, en 2025, se registraron 573 casos de este tipo en los 24 municipios de su área de operación, lo que supone un aumento del 4,7% respecto a los 549 casos del año anterior.
Según la empresa, los accidentes de tráfico dejaron a 472.000 clientes sin saber durante todo este año. Curiosamente, la proporción de los afectados era mucho mayor en el calendario anterior: en 2024, a pesar del volumen ligeramente menor de golpes, los daños en el cableado alcanzaron casi 1,8 millones de consumidores metropolitanos.
La capital, São Paulo, propietaria de la mayor flota de vehículos del país, lidera con diferencia las estadísticas. La ciudad concentró 353 accidentes con postes en 2025, un aumento de 23 episodios en la comparación anual. En la región metropolitana, el municipio de Cotia también llamó la atención por el aumento de ocurrencias, de 13 a 21 registros en ese periodo.
VÉASE TAMBIÉN:
Para el conductor implicado, el dolor de cabeza va mucho más allá de la avería del propio coche. Enel señala que los costes de reemplazar la estructura destruida se cargan íntegramente al propietario del vehículo que causó la colisión. Además de la amarga pérdida financiera, está la incomodidad logística que se impone al barrio: el tiempo medio para la compleja reparación de la red y la sustitución de un poste alcanza casi ocho horas, afectando al tráfico, al funcionamiento de los semáforos y al comercio local.
La publicación de estas cifras llega en un momento de extrema presión institucional sobre Enel. El concesionario se ha convertido en un objetivo constante de quejas y amenazas de incumplimiento de contrato por parte de las autoridades a nivel federal, estatal y municipal. Para justificar fallos crónicos en la prestación del servicio, la empresa a menudo atribuye la responsabilidad a factores externos, citando fenómenos meteorológicos extremos, vientos fuertes, la falta de poda de árboles en las vías públicas y, ahora, la imprudencia del tráfico.