El modelo de 1962, encargado por el británico John Coombs, fue conducido por Graham Hill y mantiene su estado original
El mercado de coleccionistas de coches espera con ilusión la subasta de uno de los vehículos más raros de la historia: el Ferrari 250 GTO de 1962, chasis 3729GT. Se espera que sea la estrella del evento Mecum Auctions en enero de 2026 en Estados Unidos, el modelo es el único entre los 36 ejemplares fabricados que dejó Maranello originalmente pintado de blanco, en el tono «Bianco Speciale». Los expertos estiman que la subasta podría superar la marca de los 60 millones de euros.
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Aunque la gran mayoría de los 250 coches GTO llevan el tradicional «Rosso Corsa», este ejemplar en particular rompió con la tradición a petición de su primer propietario, el influyente piloto y concesionario de Jaguar, John Coombs. La elección del color claro tenía como objetivo destacar el coche en las pistas frente a rivales rojos, creando una identidad visual única que ha perdurado más de seis décadas.
Además de la peculiaridad estética, el vehículo destaca por su historia de conservación. A diferencia de muchos clásicos que sufren restauraciones invasivas, el chasis 3729GT conserva su autenticidad estructural, conservando hasta hoy modificaciones de época, como tomas de aire adicionales y ajustes aerodinámicos funcionales dirigidos a la competencia. El pedigrí deportivo se refuerza con quienes están al volante: leyendas como Graham Hill y Roy Salvadori conducieron el coche, acumulando podios y victorias en circuitos europeos de élite, como Goodwood.

Bajo el capó, el Ferrari 250 GTO blanco conserva el legendario motor V12 3.0 tipo 168/62. El motor entrega aproximadamente 300 CV — una cifra expresiva para la ingeniería a principios de los años 60. El conjunto mecánico, acoplado a una transmisión manual de cinco velocidades, ofrecía un rendimiento que hacía que el modelo fuera prácticamente imbatible en su categoría.
La combinación de rareza (una entre 36), procedencia histórica probada y la configuración «Bianco Speciale» posiciona a este lote como un posible poseedor de récords de valor en subastas públicas de automóviles.