Fabricado en la misma región donde creció el pontífice Robert Prevost, el Ford Explorer presenta detalles de la Basílica de San Pedro y tecnología híbrida
El Papa León XIV recibió oficialmente un Ford Explorer Platinum AWD híbrido 2026 como regalo del CEO de Ford, Jim Farley, y su esposa, Lia. La ceremonia de entrega tuvo lugar en el Vaticano el 28 de febrero y estuvo marcada por un fuerte simbolismo geográfico y afectivo: el SUV se fabricó en la planta de Ford en Chicago, situada a solo ocho kilómetros de donde el pontífice, nacido Robert Francis Prevost, pasó su infancia y juventud.
Además de las llaves del vehículo, el Papa recibió cartas manuscritas y fotografías de los trabajadores responsables de montar el SUV en suelo estadounidense. En un gesto de represalia, el pontífice repartió rosarios benditos destinados a los empleados de la línea de producción de Chicago.
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La personalización del Explorer fue diseñada para celebrar la trayectoria personal del Papa. Los alféizares de las puertas presentan grabados únicos que fusionan el perfil de los edificios de Chicago con la arquitectura de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. En el interior, el reposabrazos central presenta un bordado con la inscripción “Ciudad del Viento”, aludiendo a la metrópoli de Illinois.






El cuidado con los detalles se extiende a etiquetas en los asientos inspiradas en la bandera de Chicago y carteles personalizados con las palabras “DA POPE” y “LEO XIV”. Para satisfacer las necesidades operativas en Europa, el modelo estaba equipado con una antena configurada específicamente para las frecuencias de radio del continente.






Bajo el capó, el SUV cuenta con un motor híbrido V6 de 3,3 litros, un conjunto mecánico idéntico al utilizado en las versiones Police Interceptor de la marca, que entrega una potencia de 318 CV. Aunque no fue diseñado para sustituir al oficial “popemóvil” de grandes desfiles, el vehículo se integrará en la flota diaria de desplazamientos y rutinas administrativas de la autoridad católica.