Con una nueva batería y arquitectura de 800 V, la configuración AWD Sports+ Special Edition duplica la potencia del modelo para competir a los rivales premium
Conocido en el mercado brasileño por su atractivo familiar y su enfoque en la eficiencia, el Leapmotor C10 SUV acaba de incorporarse a una variante que subvierte por completo su posición original. El fabricante chino presentó en Australia la configuración C10 AWD Sports+ Special Edition, sin precedentes, que añade tracción total y eleva el SUV eléctrico a un nivel de alto rendimiento, rivalizando con los modelos premium.
La gran diferencia de la novedad está en el tren motriz: mientras que las versiones BEV y REEV vendidas en Brasil priorizan la racionalidad, el Sports+ está equipado con dos motores eléctricos que, combinados, entregan 598 CV y 77,49 kgfm — un salto que más que duplica la potencia respecto a la versión convencional. Este respiro extra permite que la utilitaria acelere de 0 a 100 km/h en solo cuatro segundos, entrando en el terreno dinámico de los superdeportivos, mientras preserva el espacio interior para uso familiar.




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Para mantener el nuevo rendimiento sin sacrificar la usabilidad, Leapmotor ha adoptado una arquitectura eléctrica de 800 V y una nueva batería, ahora con 81,9 kWh y química LFP. A pesar de la fuerte demanda de energía generada por ambos motores, el modelo garantiza una autonomía de 437 km, medida en el riguroso ciclo WLTP. El sistema de alta tensión también optimiza la recarga rápida: las baterías pasan del 30% al 80% en solo 22 minutos, una reducción considerable de tiempo respecto al modelo estándar.
En el mercado australiano, la versión deportiva ha tenido un precio agresivo: costará 53.888 dólares australianos (unos R$ 195.000), lo que supone un aumento de unos 10.000 dólares respecto a la versión base, desafiando a competidores como el Tesla Model Y y el BYD Sealion 7.
A pesar de las cifras superlativas, aún queda una incógnita sobre la conducibilidad del nuevo C10. El fabricante asiático no detalló si realizó los ajustes necesarios en los frenos, la calibración de la dirección y la suspensión para hacer frente al aumento radical de potencia. La respuesta del chasis a este esfuerzo mecánico será el factor determinante para confirmar si el modelo ofrece en la práctica la misma estabilidad que promete sobre el papel.