Mientras Porsche y Tesla luchan por milésimas, un modelo que no requiere licencia completa marca el mayor tiempo jamás registrado en el 'Infierno Verde'.
Mientras los mayores fabricantes del mundo invierten fortunas para bajar fracciones de segundo en el icónico circuito de Nürburgring en Alemania, el francés Ligier ha decidido ir en la dirección contraria. La marca llevó su microcoche al circuito para probar lo lenta que podía ser una vuelta oficial, marcando un nuevo hito en el «Infierno Verde»: el título del mejor tiempo jamás cronometrado.
La vuelta histórica, marcada por la paciencia y no por la adrenalina, se completó en 28min25s8. El tiempo supera por más de 12 minutos el antiguo «récord de lentitud» que pertenecía a un Trabant P50 desde 1960. El objetivo de la acción, por supuesto, no era la actuación, sino un disco inusual que une humor y marketing.
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El protagonista de la hazaña es el Ligier JS50. El modelo pertenece a la categoría de cuatriciclos ligeros, vehículos que en varios países europeos no requieren licencia completa y pueden ser conducidos a partir de los 14 años. El motor diésel entrega unos modestos 8 CV y la velocidad máxima está limitada electrónicamente a 45 km/h.
El JS50 cambió la aerodinámica agresiva por la simplicidad urbana para afrontar las 73 curvas y subidas pronunciadas del circuito de 20,8 kilómetros. Incluso con la falta de potencia, los periodistas franceses Nicolas Meunier y Martin Coulomb completaron el reto sin fallos mecánicos.












Si la velocidad era baja, la eficiencia era alta: lo más destacado del viaje era el consumo medio, que alcanzaba unos 38,7 km/l. Para entrar en ambiente, el vehículo estaba equipado con un kit de pegatinas «deportivo» y llantas doradas, una referencia irónica al glorioso pasado de Ligier en la Fórmula 1.
El éxito de la acción en redes sociales fue inmediato, y la empresa ya está estudiando para comercializar el paquete visual utilizado en el proyecto. El JS50 ahora se sitúa como el coche más lento del mundo en Nürburgring, ostentando un récord que probablemente no será batido pronto.