Ford destaca los riesgos de la conducción bajo corriente en el programa de seguridad juvenil y utiliza ropa especial para simular complicaciones
Durante más de dos décadas, Ford ha promovido el programa Driving Skills for Life, una iniciativa destinada a formar a conductores recién titulados. El objetivo de la formación es complementar la formación tradicional, centrándose en habilidades críticas como el reconocimiento de peligros, el control del vehículo y la gestión del espacio y la velocidad, además de advertir sobre los riesgos de conducir bajo los efectos de sustancias o distracciones.
Uno de los diferenciales recientes del programa, como destaca un informe del programa Today, es el enfoque en los riesgos de conducir en un estado de resaca. Aunque el alcohol ya puede haberse eliminado del torrente sanguíneo, los efectos residuales en el cuerpo afectan directamente a la seguridad vial.
VÉASE TAMBIÉN:
Según los datos presentados por el programa, el estado de resaca puede comprometer las funciones cognitivas de forma similar a la embriaguez. La privación de sueño y los cambios neuroquímicos derivados del consumo excesivo de alcohol conducen a una reducción del tiempo de reacción y fatiga, factores que dificultan tomar decisiones rápidas en situaciones de emergencia.
Para demostrar estos peligros de forma controlada, Ford utiliza equipos específicos de simulación. El vestuario consta de:
Durante las pruebas en circuito cerrado, el programa demostró que las maniobras de evasión de obstáculos y los cambios bruscos de carril se vuelven significativamente más difíciles. En demostraciones prácticas, los pilotos que rindieron con precisión en condiciones normales perdieron el control del vehículo y abandonaron la pista al usar el simulador, incluso a velocidades reducidas, como 48 km/h.
La iniciativa refuerza que la seguridad al volante no depende solo de la ausencia de alcohol en la sangre en el momento de conducir, sino también del estado físico y mental completo del conductor.