Con el híbrido Urus y la llegada de Temerário, la marca supera las expectativas; Sin embargo, los planes para un coche 100% eléctrico se han pospuesto
Lamborghini consolidó un histórico desempeño comercial en 2025, ignorando cualquier señal de desaceleración en el mercado de lujo. La marca italiana entregó 10.747 unidades a nivel mundial, superando el récord anterior y manteniendo una trayectoria ascendente continua. El volumen representa un salto significativo para el fabricante, que prácticamente triplicó sus ventas respecto a 2015, cuando vendió alrededor de 3.200 vehículos al año.
El resultado refleja la aceptación de la estrategia de electrificación de la marca, que no ha ahuyentado a los puristas. El crecimiento fue impulsado principalmente por la región de Europa, Oriente Medio y África, que lideró con 4.650 registros, seguida por América (3.347) y la región Asia-Pacífico (2.750).
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Aunque Lamborghini no detalla cifras por versión, el papel principal continúa con el SUV Urus, ahora comercializado exclusivamente como híbrido enchufable (versión SE). El año 2025 también marcó la transición técnica de la compañía: fue el primer ciclo completo de ventas del Revuelto, el híbrido V12 sucesor del Aventador, que ya cuenta con una lista de espera de dos años. Además, el periodo vio la llegada del Temerario, un superdeportivo híbrido V8 biturbo que retiró el icónico Huracán y su motor V10.
A pesar del éxito con los híbridos, Lamborghini ha reevaluado la velocidad de su transición a modelos 100% eléctricos, alineándose con una tendencia de precaución en el sector automovilístico.
El CEO de la marca, Stephan Winkelmann, indicó que el lanzamiento del Lanzador —que se espera sea el primer vehículo eléctrico de la compañía en 2029— podría sufrir cambios de calendario o incluso de motor, dependiendo de la demanda global. La confirmación, por ahora, es que la próxima generación del Urus, también prevista para finales de la década, mantendrá la tecnología híbrida enchufable, asegurando la supervivencia del motor de combustión en la primera línea de la compañía.