El kei car eléctrico de Honda 'violó' las normas del segmento para ser más deportivo y promete diversión sensorial a pesar de la ausencia de motor de combustión
En un movimiento que une la nostalgia ochenta y la tecnología moderna, Honda ha revelado los detalles finales de la versión de producción del Super-One. El modelo, un compacto hatchback eléctrico, llega con una misión clara: demostrar que la electrificación no tiene por qué matar la diversión al volante. Descrito por la marca como el sucesor espiritual del icónico City Turbo II “Bulldog” de 1983, el vehículo rompe con la racionalidad típica del segmento y apuesta por un diseño emocionante.

A diferencia del N-One y: — el modelo en el que se basa — el Super-One no entra en la categoría de kei cars (microcoches japoneses con beneficios fiscales). Esto se debe a que Honda eligió deliberadamente “transgredir” las reglas de dimensión: con 1,57 m de ancho, es 9,8 cm más ancho que el modelo original. Esta elección permitió la instalación de guardabarros ensanchados y un ancho de vía mayor, asegurando una postura agresiva y mayor estabilidad dinámica.
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Sin embargo, la gran apuesta de Honda está en los sentidos: el Super-One cuenta con un sistema de control acústico que no solo emula el ruido de un motor de combustión, sino que simula el funcionamiento de una transmisión de siete velocidades. En el interior, al activar el “Modo Boost”, el panel digital de 7″ también abandona los gráficos de eficiencia energética para mostrar un tacómetro virtual, completando la ilusión de un clásico “hot hatch”.






















Estéticamente, el modelo aprovecha la deportividad con llantas de 15 pulgadas en acabado mate Berlina Black, con neumáticos Yokohama más anchos y un destacado alerón en el techo. El interior sigue la misma estética, añadiendo asientos con solapas laterales reforzadas y detalles exclusivos.
Aunque Honda mantiene en secreto la autonomía, se sabe que el motor delantero debería entregar alrededor de 94 CV en modo máximo rendimiento. Según la web japonesa Creative Trend, el precio estimado estará entre ¥ 3 millones y ¥ 3,5 millones (aproximadamente R$ 100 mil a R$ 120 mil en conversión directa). Tras su debut en Japón en 2026, el “cohete de bolsillo” tiene un pasaporte sellado para mercados globales, incluyendo Europa y Reino Unido.