La medida pretende compensar la exención PIS/Cofins en queroseno de aviación y biodiésel; el precio mínimo del paquete debería subir a R$ 7,50
El gobierno federal anunció, a principios de semana, el aumento del impuesto sobre productos industrializados (IPI) que se aplica a los cigarrillos. La medida busca neutralizar la pérdida de ingresos generada por la exención de impuestos federales sobre el queroseno de aviación (QAV) y el biodiésel, como parte de un paquete para contener la volatilidad de los precios del combustible en el mercado nacional.
El tipo IPI del tabaco subirá del 2,25% al 3,5%, en un ajuste que debería elevar el precio mínimo de la cartera de cigarrillos de los actuales R$ 6,50 a R$ 7,50, un nivel que estaba congelado desde 2016. Según las proyecciones del equipo económico, el refuerzo fiscal debería inyectar R$ 1.200 millones en las arcas públicas en los próximos dos meses. El movimiento ocurre en paralelo con la anulación de las tarifas PIS y Cofins en QAV, lo que debería reducir el coste de las aerolíneas en aproximadamente R$ 0,07 por litro.
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El secretario ejecutivo del Ministerio de Finanzas, Dario Durigan, consideró que los reajustes previos en el sector no provocaron una caída drástica del consumo ni aumentos significativos de ingresos, pero subrayó la necesidad inmediata de recomponer los ingresos. El gobierno también apuesta por la apreciación de las materias primas para equilibrar el presupuesto.
Según el Ministro de Planificación y Presupuesto, Bruno Moretti, el aumento de los ingresos por regalías petroleras —impulsado por el incremento del precio internacional del barril— debería aportar 16.700 millones de R$ adicionales en 2026. Esta cantidad ayudará a pagar exenciones estimadas en 10.000 millones de R$, que también incluyen un impuesto del 12% sobre las exportaciones de crudo.
La estrategia fiscal pretende lograr un superávit primario de 3.500 millones de R$ en el año, sin tener en cuenta los gastos extraordinarios. Sin embargo, en el escenario consolidado, la previsión es de un déficit de 59.800 millones de R$, lo que evidencia el esfuerzo del Tesoro por mantener la trayectoria sostenible de las cuentas públicas frente a presiones externas.