Con una oruga de baja adherencia y un tanque de flotación, el primer centro de investigación de la marca fuera de Asia adaptará vehículos al clima tropical
BYD de China anunció una inversión de 300 millones de R$ para la construcción de su primer campo de pruebas fuera de Asia, que se instalará en Río de Janeiro. Este movimiento estratégico consolida a Brasil como el principal centro de investigación, desarrollo y exportación del fabricante en América Latina, reforzando el objetivo de adaptar vehículos eléctricos e híbridos a las condiciones climáticas y viarias locales.
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La principal novedad de la inversión es la instalación de un complejo tecnológico en un área de 183 mil metros cuadrados, anexo al aeropuerto internacional de Galeão. Según la promesa, el centro de investigación albergará laboratorios y pistas diseñadas para simular el uso severo de automóviles. La elección de la terminal aérea tiene como objetivo optimizar la logística de la importación de componentes y facilitar el tránsito de ingenieros entre Brasil y la sede china.

Entre las instalaciones previstas, destacan una oruga de baja adherencia, esencial para la calibración fina de los sistemas de frenos y tracción total, y un depósito de agua diseñado para evaluar la capacidad de flotación y sellado de los vehículos. La ingeniería local se centrará en asegurar una mayor eficiencia térmica de las baterías y mejorar el control dinámico de los coches bajo altas temperaturas.

En línea con los avances en Río de Janeiro, la planta de BYD en Camaçari (BA) experimentará una aceleración operativa para convertirse en un centro de exportación para las Américas. La unidad bahiana será responsable de abastecer a mercados estratégicos del Mercosur, como Argentina, además de enviar lotes a México.
Para apoyar el plan de exportar 100.000 vehículos y permitir la apertura de un segundo turno en la línea de montaje, la marca confirmó la apertura de 3.000 nuevos empleos. Las contrataciones duplicarán el personal actual, elevando el número de empleados en el complejo de Camaçari a 6.000 profesionales.