El fabricante chino solicita el reembolso de los aranceles pagados bajo decretos de emergencia, alegando que el gobierno de EE. UU. actuó fuera de su autoridad legal
BYD ha presentado formalmente una demanda contra el gobierno de Estados Unidos para impugnar la legalidad de los aranceles aduaneros implementados en 2025. La demanda, presentada por cuatro filiales estadounidenses de la empresa, cuestiona el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer aranceles severos.
La empresa alega que el gobierno excedió su autoridad legal al establecer barreras que afectan desde vehículos comerciales hasta componentes y baterías de energía solar.
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El caso BYD es otro más de una ola de demandas similares impulsadas por una sentencia a favor de un importador de vino en Nueva York. En ese momento, los tribunales concluyeron que el presidente de EE. UU. no tiene autoridad para crear aranceles mediante decretos de emergencia económica.
Actualmente, el asunto espera una definición final por parte del Tribunal Supremo, programada para la primera mitad de 2026. Hasta que se tome esta decisión, la demanda del fabricante chino sigue suspendida, pero con el potencial de revertir millones de dólares en impuestos. En caso de una victoria judicial de BYD y la anulación de los decretos, los modelos producidos por la marca en Brasil podrían entrar en el mercado estadounidense con aranceles reducidos, inferiores al 15%.

A pesar de la disputa, el fabricante chino sigue siendo sólido en suelo estadounidense, con un enfoque en el transporte público. La planta de la empresa en Lancaster, California, produce alrededor de 1.500 autobuses eléctricos al año y emplea a más de 750 empleados locales.
Las operaciones en Norteamérica generan miles de millones de dólares en ingresos anuales. La batalla legal puede ser un punto de partida para fortalecer tu estrategia de expansión de marca.