El chasis F6/A utilizado por Emerson en Copersucar va a martillo con certificación histórica y autógrafo del piloto.
El primer chasis de la serie F6 del equipo Fittipaldi Automotive – también conocido como Copersucar – pilotado por el bicampeón del mundo Emerson Fittipaldi en la temporada 1979, será el punto culminante de una subasta organizada por el prestigioso RM Sotheby’s en Mónaco a finales de abril. Con un valor estimado entre 500.000 y 700.000 € (aproximadamente entre 3 y 4 millones de R$), el monoplaza representa un capítulo clave en el ambicioso — y complejo — proyecto brasileño en la élite mundial del automovilismo.
Desarrollado por los ingenieros Ralph Bellamy y Giacomo Caliri, el coche fue diseñado para extraer el máximo del efecto suelo, un concepto que revolucionó la Fórmula 1 en aquel momento. Originalmente concebido como el chasis F6, el modelo evolucionó hasta la especificación F6/A a lo largo de siete Grandes Premios. Aunque el equipo familiar Fittipaldi atravesaba un momento de transición técnica, Emerson demostró competitividad con el coche, logrando un séptimo puesto en el GP de Estados Unidos y una memorable carrera de recuperación en el GP de Italia, donde pasó del puesto 20 al 8º.
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El ejemplar que va al martillo presume de una historia de preservación ejemplar. Tras formar parte de reconocidas colecciones privadas, el monoplaza fue sometido a profundas restauraciones a finales de los años 2010 y de nuevo en 2023. Esta última etapa fue seguida de cerca por el propio Emerson Fittipaldi, quien supervisó los ajustes para asegurar que el coche mantuviera las especificaciones originales del circuito. Desde entonces, el motor y la transmisión han sido poco solicitados, con menos de 400 kilómetros recorridos en exhibiciones.














En julio de 2024, Emerson firmó el bolído, sellando su autenticidad para el mercado de coleccionistas. La subasta de Mónaco tiene lugar en un contexto de fuerte demanda de monoplazas históricos; en el mismo evento, un chasis Ferrari 312T3 de 1978, anteriormente de Carlos Reutemann y Gilles Villeneuve, está valorado en hasta 5,5 millones de dólares. Para el comprador, el Fittipaldi F6/A ofrece no solo un objeto de colección, sino el legado del único equipo brasileño que construyó su propio chasis en la historia de la categoría.