La propuesta modifica las normativas de aviación civil y establece una fase inicial restringida a pilotos ya cualificados para garantizar la seguridad operativa.
Anac (Agencia Nacional de Aviación Civil) ha iniciado la consulta pública para establecer el marco regulatorio para la profesión de piloto de eVTOL, el avión eléctrico de despegue y aterrizaje vertical popularmente conocido como “coches voladores”. Las contribuciones de la sociedad y la industria aérea pueden enviarse hasta el 16 de marzo a través del Portal Brasil Participativo.
La propuesta central es modificar el RBAC (Reglamento Brasileño de Aviación Civil) nº 61 para incluir una nueva categoría de aeronaves: “moto de sustentación”. Según la agencia, la medida pretende cubrir una carencia legal y preparar el ecosistema brasileño para la llamada movilidad aérea avanzada, diferenciando estos vehículos de los helicópteros y aviones tradicionales.
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El texto en discusión establece un modelo de implementación escalonada. Inicialmente, el acceso a la nueva licencia estará restringido a pilotos que ya tengan licencia para aviones o helicópteros. Anac evalúa que esta fase de transición es crucial para la recopilación de datos operativos y la maduración de la seguridad de vuelo, antes de abrir el mercado para la formación ab initio (desde cero) de pilotos exclusivos de eVTOL.
Para Abrapac (Asociación Brasileña de Pilotos de Aviación Civil), la regulación se considera la apertura de un nuevo nicho de trabajo. Carlos Perin, director de la entidad, afirma que será necesario un proceso de adaptación teórica y práctica, pero reflexiona sobre el futuro de la categoría: la tendencia a largo plazo apunta a una operación remota y autónoma, lo que puede reducir la demanda de tripulantes a bordo.
La regulación de los profesionales sigue al desarrollo técnico. En 2024, Anac ya había publicado los criterios de aeronavegabilidad para la certificación del equipo. En el ámbito industrial, Embraer lidera la carrera nacional a través de su filial, Eve Air Mobility. La compañía, que realizó el vuelo inaugural de su prototipo en diciembre, ya ha firmado contratos, incluyendo la venta de unidades a la japonesa AirX, con entregas previstas para finales de la década.