El nuevo kit BMW M2 M Performance Track lleva la suspensión de competición a las calles y reduce el peso con componentes de titanio y carbono
BMW presentó esta semana el kit M Performance Dash para el coupé M2, un conjunto de modificaciones diseñadas para transferir tecnologías directamente del circuito al modelo de calle. Con un enfoque en la aerodinámica avanzada y la dinámica del chasis, el paquete prioriza reducir el tiempo de vuelta en circuitos sin modificar las especificaciones originales del motor biturbo de 3.0 litros. El lanzamiento oficial tendrá lugar en julio, con un precio fijado en 23.500 euros en Alemania (unos R$ 145.700 en conversión directa).
La diferencia de la actualización radica en la integración de componentes de las categorías GT3 y GT4. La estructura busca optimizar la estabilidad a altas velocidades mediante un nuevo splitter delantero y un alerón trasero tipo “cuello de cisne”. En modo pista, el splitter funciona en conjunto con el difusor para maximizar la carga aerodinámica, mientras que el alerón trasero —heredado de los modelos de competición M3 y M4— incorpora una tercera luz de freno para mantener la homologación urbana europea.
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Por primera vez, la división deportiva de la marca ofrece amortiguadores de carrera ajustables en cuatro niveles (compresión y rebote) para un vehículo de pasajeros. El kit permite reducir la altura del chasis hasta en 20 milímetros e incluye conductos de aire optimizados para el enfriador de aceite. Para el M2 CS, BMW también ofrece un sistema de escape de titanio y fibra de carbono, reduciendo el peso total del conjunto en 8 kg.














Complementando la ofensiva, la marca presentó el M2 Racing, una versión exclusiva para circuitos y no autorizada para las calles, con un precio de 98.000 euros (aproximadamente R$ 607.600). La estrategia refuerza la posición del M2 como puerta de entrada al automovilismo profesional de BMW M, combinando la versatilidad del uso diario con un rendimiento extremo bajo demanda.













